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Suscripciones a tutiplén

Como siempre, la idea de cualquier negocio online es sacar a la gente de las redes sociales y llevarla a la web, a que se suscriban a tus mails, tu newsletter, etc. y de ahí a la página de ventas a través de esos medios.


Recuerda que las redes sociales no son tuyas y cualquier día te echan o cierran las puertas, ahora que están despidiendo a tanta gente en todas.


Todo el mundo necesita visibilidad para su negocio y las redes sociales son un gran medio para conseguirlo.


La idea de llevar gente a la web para que compre no es nueva, pero quizá nunca te hayas planteado aportar algo más a tu audiencia o clientes a través de una membresía, es decir, de un plan de suscripción, que es de lo que vamos a hablar hoy.


La ventaja de las suscripciones es que son pagos recurrentes cada X tiempo, pero también hay que aportar valor de forma recurrente. Nada de quedarse a verlas venir.


En un negocio de suscripción puedes tener aproximaciones de lo que vas a facturar cada mes más o menos, lo cual es también una ventaja, porque te permite planear dónde ir invirtiendo para seguir creciendo.


Varios de nuestros clientes tienen montado este tipo de sistema de ventas y no es fácil, aunque ayuda tener una buena plataforma como las que montamos nosotros, por supuesto.


Una plataforma de suscripción no es solo cuestión de meter y meter contenido, porque puede ser tanto contenido que asuste a la gente y no acabe viendo nada. No es una cuestión de cantidad, es hay que tenerlo claro. Menos es más.


El valor de tu suscripción va a estar en lo que prometas a la audiencia si se suscriben. Consiste en ayudar a lo que sea. Y para cumplir esa promesa, tiene que existir el contenido que sea, no más.


Mucha gente lo hace al revés. Comienza metiendo muchísimo contenido como si fuera una biblioteca donde la gente se pierde. No hay una promesa definida para esa suscripción.


A la gente le da igual el montón de horas que metas en vídeos o decenas de textos en pdf, etc. A tus clientes solo les interesa saber cómo les vas a ayudar a conseguir algo.


Hay suscripciones de producto (donde te envían cada X tiempo lo que sea a casa), de servicios, de comunidad (acceso a un grupo de personas con un objetivo común) y suscripciones de contenidos (cursos, masterclass, sesiones grupales de consultoría, etc.).


La tendencia actual es ofrecer menos contenido de valor gratis. Siempre hay que dar algo de valor para que la gente sepa que sabes de lo que hablas, pero en un negocio de suscripción, debe haber ¼ de contenido gratis y el resto de pago. El cómo se hacen las cosas siempre tiene que ser de pago y el qué hacer, gratis.


La red está llena de contenido de valor gratis, pero no hay apenas contenido de pago de valor. ¿Qué contenido necesita realmente tu tipo de cliente para pasar a pagar por ello? Ahí está la cuestión.


Recuerda que el primer paso va a ser tener visibilidad, luego generar confianza y por último calentarle la tarjeta de crédito.


Si en tu suscripción ofreces algún servicio o atención premium, todo tiene que estar limitado y muy bien limitado para que la gente no se te suba a la chepa, como se suele decir. Con esto hay que tener cuidado porque no es lo mismo una hora de tu tiempo profesional que una hora de atención o de aclarar dudas. Te saldrá mejor hacer un descuento a tus suscriptores en tus horas de trabajo que regalarlas con la suscripción. Es un error común.


Otra de las dudas que surgen es el precio a poner a una suscripción. Pues no pasa nada por ir cambiándolo. No pongas un precio barato tampoco, porque la gente no le verá el valor. Menos de 25€ no te va a salir rentable si realmente ofreces valor y una promesa a los suscriptores.


Y siempre para arriba, nunca precios hacia abajo. El valor real cuesta.


Nuestras webs, que no son Wordpress… vienen ya con la posibilidad de crear suscripciones y cobrar pagos recurrentes. Hay plataformas de terceros que permiten crear planes de suscripciones, pero se llevan su parte, claro, y con letra pequeña.


Webs y tiendas que gestionan nuestros clientes sin tener ni idea de diseño ni de programación, pero pudiendo cambiarlo todo. De esta manera los suscriptores son suyos, porque en las plataformas de terceros, los suscriptores son de esas plataformas.


Decimos esto porque somos fans de que tengas el control de todo con el menor esfuerzo posible.


Hay gente que se complica la vida con las suscripciones y quiere tener varios niveles de clientes: NO. A más complicado, más difícil de explicar el mensaje. Con que haya diferentes mensualidades, vale: 1 mes, 6 meses, etc. Repito, menos es más.


No liar la cabeza al a la gente. Es la regla de oro. Cuando la gente se suscriba, entonces ofrece descuentos para otras cosas, no pongas mil planes con mil contenidos distintos cada uno.


Recuerda: vender algo a alguien que una persona que ya te ha comprado, es muchísimo más fácil que captar un cliente nuevo.


Hay suscripciones que generan escasez y tensión de compra: subirá el precio, no se abrirá hasta el mes X, solo si te suscribes ahora verás tal contenido, etc. Así se acelera la toma de decisión por parte de la gente. Incluso hay quien cierra la suscripción temporalmente.


Siempre vas a tener bajas en las suscripciones, así que tómatelo como algo normal y no algo personal. La gente tiene sus cosas y su vida. No te agobies. Para evitar las bajas, los detalles son importantes: un mail de gracias, un vídeo de bienvenida personalizado, un vídeo con un tour por la suscripción, etc.


Como ves, el mundo de las suscripciones tiene su miga. Seguro que tienes mucho valor que aportar a la gente y a nosotros nos encanta ayudar cobrando, así que somos la pareja de baile perfecta.


suscripciones y membresías, consejos

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