Cuánto invertir en una tienda online

30 mil millones en ventas online al año en España, que abarca a grandes y pequeños, en 2020. ¿Qué te parece? Aumenta un 25% cada año. Muchos comercios están arrancando en el mundo online a raíz de la crisis, pero no saben cuánto tienen que invertir en un negocio online, porque los precios generalmente están inflados y son muy dispares entre unas agencias y otras. Aquí sí que es conveniente pedir presupuesto.


Si estás pensando sólo en cuánto te va a costar crear la tienda, no te metas, porque vas a gastar dinero para nada si sólo vas a gastar dinero en crearla y punto. Más que nada porque nadie la va a ver.


La inversión tiene que dividirse entre montar la tienda y dar a conocer la tienda. Y esto es algo a realizar a medio y largo plazo, de un año en adelante, donde hay que poner tiempo y dinero.


Os vamos a explicar por qué el 85% de las tiendas online no son rentables, en cuanto a inversión se refiere:


💡Primero porque hay un montón de sinvergüenzas cobrando un dineral por montar una tienda y se llevan el dinero que debería haber servido para abarcar la tienda y su difusión. Se aprovechan de que la gente no sabe y aprietan de lo lindo. Y, no hartos de apretar, luego quieren cobrar por todo lo demás, claro.


💡El presupuesto de una empresa o negocio tiene que ir destinado en un 25% al precio de la tienda y su mantenimiento anual (SEO, funcionalidades, contenidos, etc.) y un 75% a darla a conocer. Haz cálculos. Hay agencias que cobran 4000€ por una tienda, lo que te obliga a tener otros 12000€ para darla a conocer, anualmente. A ver qué emprendedor o tienda física modesta maneja esas cifras, ¿verdad? Precisamente por estos palos, cada vez nos llegan más clientes huyendo de la quema.


La publicidad no lo es todo. Ese 75% tiene que ir dirigido también a redes sociales, marketing de contenidos, campañas de email, etc.


Un ejemplo aproximado del 25-75%: alguien que pague 1900€ por una tienda online sin negocio físico, debería gastarse otros 1000€ en gestión de social media y unos 2000€ en publicidad para arrancar de forma estable durante el primer año. Eso es lo que dice la teoría.


Hay maneras de ahorrar en costes publicitarios, pero eso implica más trabajo y dedicación. Las posibilidades y casos son infinitos. Cada cliente es un mundo y siempre somos partidarios de hacer las cosas según toca y de manera progresiva, cuando se puede. No todo el mundo dispone de la misma liquidez inicial.


En el último estudio de conversión en España nos cuenta que se necesitan 110 visitas a una tienda para generar una venta. Esto de media, que cada tienda luego es un mundo, pero sirve para hacernos una idea, ¿verdad? Esas visitas, claro, tienen que ser de calidad. Es más caro conseguirlas, pero son más rentables, y la competencia también intenta captarlas.


El tema de convertir una visita en una venta es tarea de los embudos de conversión (funnel de ventas), todo un mundo en sí, y donde es importante también generar marca (branding). Conseguir un cliente nuevo es 3 veces más caro fidelizar a los que ya se tiene. Aquí no vamos a entrar en el hecho de que la tienda sea horrible u otros motivos que espanten a la gente.


💡Uno de los errores de muchas tiendas es no ver la relación con el cliente como algo a largo plazo. Lo de vender y olvidar no funciona. La personalización ha llegado para quedarse: email marketing, contenidos exclusivos, etc. son estrategias para fidelizarlos.

Cualquiera de nuestros clientes puede dar fe, de los que tienen tienda, de que los ecommerce que diseñamos son muy fáciles de gestionar y tienen un precio real, precisamente para que el resto de su dinero lo inviertan en dar a conocer el negocio.


Puntos Vitales de una Campaña Publicitaria


Directos al grano. Son 5:


Segmentación del Público: hay que entender a quién va dirigida la campaña. Volvemos a la figura del público objetivo, que deberías tener más o menos clara. Las herramientas publicitarias dejan hacer un filtro amplio y luego ir acotando, pero no demasiado, no se quede uno sin gente a la que dirigir la campaña.


Es importante que te hagas una imagen mental del tipo de cliente que tienes: sexo, edad, trabajo, intereses, etc.


-Oferta: combinación entre producto y precio. Qué precio tiene un producto o servicio a lo largo del año, en qué condiciones, etc. A no ser que tengas un producto propio, que lo hayas creado tú, tienes que pensar en qué se diferencia tu producto del de la competencia, que no sea por precio. Quizá puedas incluirlo en un pack, darle un valor añadido, que haga de gancho.


-Fuente de tráfico: de dónde van a venir los usuarios a nuestra web: orgánica (posicionamiento, obligatorio, a largo plazo) y/o de pago. Lo ideal es hacer las dos cosas.


-La información del anuncio: analizar qué hace la competencia es fundamental y ver qué funciona. Fotos, textos, vídeos, títulos… son puntos a analizar.


-Destino del link del anuncio: tiene que ir dirigido al producto o servicio anunciado, no a un lugar donde haya de todo. Coherencia. Nada de distraer a la gente. Puede ser una landing page (oculta en la web), una página de producto, etc. donde compren o contacten a través de un formulario, botón de Whatsapp, etc.


Un último consejo: comienza siempre por la imagen de marca y contenidos de marca. De nada vale gastar en publicidad si la persona que aterrice en la tienda ve aquello como un desierto. Llámanos o escríbenos y te ayudamos a encontrar el norte en la red.